De libertad de prensa, de medios “libres”…

Por estrellas que se alinean, casualidades, locuras y cosas varias, durante dos años y medio estuve con Pau, Edu y Cugat haciendo un programa en COMRàdio primero, La Xarxa en el último medio año, donde con la excusa emprender hablábamos de casi todo.
Era los sábados a las 15h, una mala hora, pero por el EGM y las descargas y reemisión de las radios locales parece que alguien nos escuchaba. Siendo sinceros, sería feo que no reconociera que entramos verdes y salimos más maduritos. Si cuento esto es porque últimamente se habla mucho de la libertad de los medios y de las tendencias que tienen o cogen y me gustaría contar mi experiencia y dar mi punto de vista.

Técnicamente Comradio / La Xarxa depende de la Diputación de Barcelona. Empezamos en 2010 bajo un mandato socialista y recortados en 2013 con las tijeras de CiU y compañía un mes después de que nos dijeran que nos renovaban y que ya podíamos ir pensando un formato televisivo para la temporada siguiente. Cosas (extrañas) que pasan. Pero lo que si es cierto es que durante todo este tiempo no tuvimos nunca ningún tipo de pero con los temas a tratar. Por parte de los jefes de programas que tuvimos, Nuria de José primero y Jordi Sacristán al final, siempre tuvimos carta blanca, vía libre. Por Empenta pasó una ministra como Cristina Garmendia, algún diputado del Parlamento de Cataluña, el director general de Mediapro Jaume Roures, Javier Solana, Gabriel Masfurroll, Xavier Gabriel, emprendedores, empresarios, la línea dura del sistema, podríamos decir, pero también Arran (organización de la izqueirda independentista catalana), Enric Duran, La Directa, Coop 57 y muchos otros pertenecientes a los movimientos mal llamados alternativos que dijeron verdades como puños de las que no siempre se escuchan en los medios. Y eso es algo de lo que estoy orgulloso. Por una parte por haber dado voz a gente que no tiene voz en los medios “tradicionales”, pero por la otra por haber podido hacerlo sin ningún tipo de recriminación. Nunca, y cuando digo nunca es nunca, se nos cuestionó un invitado, un contenido o algo que se hubiera dicho. Y no nos mordimos la lengua. Ni con un gobierno ni con el otro.

Por todo ello cuando se dice que a veces se condicionan contenidos en los medios públicos no sé que decir. Quizás a veces sí, pero otras no. Yo no lo he vivido, seguro que otros sí. Tuve la suerte de poder pensar y hacer el programa que quería, de poder explicar y cuestionar… Quizás no todo es tan fácil como dicen ni todo es blanco o negro. A veces atacamos medios sin conocimiento de causa, y no es justo. Al final, lo importante es que nos planteemos que no existe la objetividad en periodismo. Y esta (quizás) es la clave de todo lo que pasa alrededor.